Prometo no olvidar al mago que se marchó,dejando mi sombrero lleno de pájaros revoloteando.A veces afirmo que los miraba confiada,otras recelosa...en esa dualidad que en algunas personas se cuadruplica .En los días oscuros me tiraban confeti y esculpían un sendero armónico hecho a mi medida,pero los días raros sin luna ,me tiraban despojos y me miraban de tal modo que una fobia a salir al exterior se hacía creciente en vez de menguante.
Pero el día que él se marchó a la orilla de un cumpleaños quise que la tierra me tragara y elegí que la magia existiría cuando decidiera y nunca con lo que me decían.
Ahora, él está presente pero de distinta forma y color ,al igual que el hada que me susurraba en sueños llevándose los males pasajeros y duraderos con algunos toques de humor sin instinto maternal,aunque hechos del mismo material.Un gen raro,el mío y el suyo.
Ahora solo pido que no vuelva a mirarme ese sol de mirada extraviada que no calienta ,que mece el cielo,la tierra y mi vida en una cama de bruma...donde a veces mis manos se pierden hasta desparecer;pero cuando se vuelven de madera Pinocho,es cuando me dejo vencer.
Adormecida en ese bucle que balancea y adormece mis sentidos, pero en sentido contrario a las ya consabidas agujas del reloj.Ese del que no soy partícipe ni amiga.Al fin y al cabo el tiempo es distinto dependiendo por y para quién.Eso sí,no evito quitarme el sombrero de copa para saludarte,pero hoy toca con desdén,los pájaros descoloridos de alas oblicuas han vuelto a revolotear.
Ahora, él está presente pero de distinta forma y color ,al igual que el hada que me susurraba en sueños llevándose los males pasajeros y duraderos con algunos toques de humor sin instinto maternal,aunque hechos del mismo material.Un gen raro,el mío y el suyo.
Ahora solo pido que no vuelva a mirarme ese sol de mirada extraviada que no calienta ,que mece el cielo,la tierra y mi vida en una cama de bruma...donde a veces mis manos se pierden hasta desparecer;pero cuando se vuelven de madera Pinocho,es cuando me dejo vencer.
Adormecida en ese bucle que balancea y adormece mis sentidos, pero en sentido contrario a las ya consabidas agujas del reloj.Ese del que no soy partícipe ni amiga.Al fin y al cabo el tiempo es distinto dependiendo por y para quién.Eso sí,no evito quitarme el sombrero de copa para saludarte,pero hoy toca con desdén,los pájaros descoloridos de alas oblicuas han vuelto a revolotear.
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